10-D: ¿la hora de Kosovo?

Sandra Suárez Berlanga 

El escenario geográfico de los Balcanes vive unos días de auténtica efervescencia política. El motivo es la posible declaración unilateral, el próximo 10 de diciembre, de independencia de Kosovo, actual provincia serbia, pero que desde el final los bombardeos que enfrentaron en 1999 a la OTAN y a Serbia, liderada en aquellos años por Slobodan Milosevic, es administrada por la ONU por medio de la resolución 1244.

Ante la imposibilidad de realizar en este somero artículo un análisis exhaustivo del marco histórico-político en el que nace y se desarrolla el conflicto de Kosovo, diremos que se trata de una más de las cuestiones  heredadas de las llamadas Guerras Yugoslavas, que se sucedieron entre 1991 y 2001 y que concluyeron con la independencia de las seis ex repúblicas yugoslavas: Croacia, Bosnia-Herzegovina, Serbia, Macedonia, Montenegro y Eslovenia. Estas seis repúblicas tenían garantizado el derecho de autodetermiación, según la constitución yugoslava de 1974. Kosovo, sin embargo, quedaba relegada a erigirse en “región” bajo titularidad serbia.

La realidad social y política de Kosovo es hoy muy diferente a la de los años 80.  Si por aquellos años vivían en la región una mayoría de serbios ortodoxos, la población albanesa musulmana fue aumentando paulatinamente hasta conformar el 80% a principios de los 90. Además, la muerte de Josip Broz Tito en 1980, quien dirigió con mano de hierro la antigua Yugoslavia manteniendo a raya a los movimientos nacionalistas, despertó definitivamente las diferencias entre serbios y albaneses, quienes encaminaron sus esfuerzos hacia la deseada independencia.

La situación de Kosovo, ansiosa por obtener un estatus que se le negaba, dio lugar a numerosos enfrentamientos étnicos de la mano del Ejército de Liberación de Kosovo, erigido contra la población serbia. El escaparate político no auguraba una solución positiva al conflicto. La llegada al poder del ambicioso Slobodan Milosevic, quien pretendió configurar su proyecto de La Gran Serbia, a costa de las autonomías de Bosnia y Croacia, provocó el horror televisado que supusieron las guerras con estos jóvenes países. Cuando Europa se pensaba libre de la barbarie demostrada en otros tiempos, el mazazo de las masacres en Sarajevo, la limpieza étnica y la diáspora de los refugiados revolvieron las conciencias de los mandatarios del mundo.

Mientras tanto, Kosovo, en medio de los cruentos enfrentamientos entre Serbia y las ex repúblicas yugoslavas, y luego de ver abolido su estatuto de autonomía por obra del propio Milosevic, esperaba en la retaguardia su turno. Sin embargo, el orgullo de la  Serbia del totalitario presidente no permitiría una insurrección más, y menos aún, en Pristina.

Comienza así una oposición pacífica dirigida por Ibrahim Rugova, líder de la Liga democrática de Kosovo. La espera y la frustración cocinaron un Kosovo en ebullición dispuesto a pelear por su independencia y así, en 1996 comenzó la que es conocida como la primera guerra de la provincia serbia. Entonces, el  Ejército de Liberación de Kosovo, considerado como organización terrorista por los serbios, lleva a cabo una serie de ataques contra objetivos civiles que serán respondidos por el ejército de Milosevic.

Las consecuencias del conflicto desestabilizaron la ya de por sí complicada situación de las regiones balcánicas hasta el punto de que, en 1999 la OTAN, sin contar con el apoyo de la ONU, decide intervenir contra Serbia. Los bombardeos dejan miles de muertos tanto serbios como albaneses y los refugiados de ambos bandos huyeron a los países vecinos. La limpieza étnica pretendida por Milosevic se cobró muchas vidas inocentes y los enfrentamientos entre ambos contendientes dejaron un mismo derrotado, el de siempre, la masacrada población civil.

A partir de entonces, como ya hemos apuntado, Kosovo vive bajo un estatus especial y es administrada por la ONU. Desde 2005, y auspiciadas por esta organización, se han mantenidos conversaciones entre serbios y kosovares para llegar a una solución conjunta. Sin embargo, los acontecimientos de los últimos meses parecen dejar claro que se ha tratado de un diálogo de sordos.

Así, Serbia ofrece a Kosovo la máxima autonomía posible, pero sin llegar a la independencia, esto es, Pristina podría formar parte de organismos internacionales, como el FMI, pero no de la ONU; además, podría tener su propia bandera, su moneda, sus equipos en torneos internacionales y su policía.  Sin embargo, la política exterior seguiría en manos del gobierno de Belgrado.

Kosovo, por su parte, rechaza cualquier solución que no sea la independencia plena. Además, las elecciones legislativas celebradas en la provincia a finales de noviembre en las que se ha elegido al ex guerrillero, Hashim Thaci, como primer ministro, otorgan poco margen de maniobra a los serbios, puesto que Thaci ya ha avanzado que “vamos a declarar la independencia inmediata después del 10 de diciembre”.

Esa fecha es el tope que la troika internacional que media en el conflicto, formada por EE UU, la UE y Rusia, tiene para presentar a la ONU el borrador con los resultados de las negociaciones. Las últimas conversaciones mantenidas los pasados 26, 27 y 28 de noviembre en Baden (Austria) han deparado un fracaso estrepitoso y, ahora, sólo queda esperar una posible declaración unilateral de independencia de Kosovo que originaría un serio conflicto político y, quien sabe, si armado.

Mientras que la UE y EE UU  se muestran favorables a una independencia negociada de Kosovo, Rusia se opone frontalmente y muestra su simpatía hacia Serbia. El gobierno de Putin teme que otras regiones como Osetia del Sur puedan seguir el ejemplo de Pristina y, de este modo, apoya al gobierno de Kostunica, primer ministro serbio, quien ya adelantó en Baden que su país “no cederá una pulgada” de Kosovo.

Así las cosas, y aunque aún surjan voces que llaman a la calma y que animan a las partes a continuar la negociación más allá del 10 de diciembre, como la del representante ruso de la troika internacional, Alexander Botsan-Kharchenko, todo parece apuntar a que el reloj  de la paciencia ya se ha parado. En unos días conoceremos si estamos ante la hora de Kosovo.

23 Comentarios a “10-D: ¿la hora de Kosovo?”

  1. Pozí Says:
    Enero 2nd, 2008 at 10:17 am

El artículo tiene una redacción mediocre, es POBRE y PROFUNDAMENTE INEXACTO.
Digo lo de inexacto sobre todo porque aquí se afirma que en el Kósovo de los años 80, la mayoría de la población era serbia y ortodoxa.
Basta con echar un vistazo al censo del año 1981 (http://www.ecmi.de/emap/download/KosovoStatisticsFinalOne.pdf): el 77′4% de la población era albanesa, y los serbios significaban apenas un 13′2%.

Recomiendo a la autora que se informe y le eche un vistazo a este otro artículo: http://www.irb-cisr.gc.ca/en/research/publications/index_e.htm?docid=252&cid=0&sec=CH02
en el que descubrirá que a principios de siglo ya había unos 400.000 albaneses viviendo en Kósovo, o que en el censo de 1948 ya eran 500.000 frente a unos 172.000 serbios.

Todo esto no quiere decir que yo sea un pro-albanés. Es más, la independencia de Kósovo me parecería un dislate legal que iría contra todo el derecho internacional.

Pero sí estoy en contra de los malos articulistas.

  1. Pozí Says:
    Enero 2nd, 2008 at 10:33 am

A quien quiera leer un buen artículo, recomiendo http://periodismoglobal.com/tag/serbia/

Por cierto, ¿dónde está el análisis en el texto de Suárez Berlanga?

  1. Juanra Says:
    Enero 2nd, 2008 at 1:11 pm

Vaya vaya ya tardaban en aparecer los de Libertad Digital y secuaces por estos andurriales. Sandra no te perdonan tu pasado en Red Progresista y vienen a la caza. Menos mal que ya sabes de qué va esto de los trolls, gente anónima que en lugar de crítica constructiva pretende humillar. Si hay un error en las fechas no hay que condenar a nadie y, además, a mí me ha gustado la exposición del tema, sobre todo porque muchos oímos hablar de Kosovo sin saber qué es ni de dónde surge, y esto queda muy claro en el artículo.

Pero es bueno que cada cual dé su opinión. Aunque sea un Pozi también tiene derecho a desbarrar.

  1. Pozí Says:
    Enero 2nd, 2008 at 2:34 pm

Afirmar que “la realidad social y política de Kosovo es hoy muy diferente a la de los años 80. Si por aquellos años vivían en la región una mayoría de serbios ortodoxos, la población albanesa musulmana fue aumentando paulatinamente hasta conformar el 80% a principios de los 90″ es mucho más que un mero “error en las fechas”.

Yo he querido referirme únicamente a este punto porque el dato está escandalosamente equivocado. Pero el texto está plagado de multitud de inexactitudes a las que he preferido no hacer mención.

Claro que, como al parecer escribo en Libertad Digital (una teoría que Juanra se ha inventado, por no decir que se la ha sacado directamente el culo), debo de ser un ultraderechista cuya opinión no tiene validez, a pesar de aportar documentos que corroboran lo que digo. Y encima recomiendo un artículo de Rafael Díaz Arias, que es otro ultraderechista redomado, ¿verdad?

De verdad que hay gente que habla por no callar.

  1. Pedrito Says:
    Enero 2nd, 2008 at 3:08 pm

El dato puede ser inexacto… o no. ¿Quién garantiza una fuente fiable respecto de los censos en Kosovo? Ahí os mando un articulito para sostener esta idea…

http://www.semanarioserbio.com/modules.php?name=News&file=article&sid=1759

  1. Pedrito Says:
    Enero 2nd, 2008 at 3:12 pm

Claro, que este artículo está escrito para favorecer a los serbios, pero… se podría usar para defender a los albaneses. En fin, que a Sandra se le puede culpar de equivocarse de fuente, aunque el error es comprensible. Pero sobra el desacreditar el artículo.

  1. Pozí Says:
    Enero 2nd, 2008 at 4:18 pm

Otro error DE BULTO: “se trata de una más de las cuestiones heredadas de las llamadas Guerras Yugoslavas, que se sucedieron entre 1991 y 2001 y que concluyeron con la independencia de las seis ex repúblicas yugoslavas: Croacia, Bosnia-Herzegovina, Serbia, Macedonia, Montenegro y Eslovenia.”

Esas guerras finalizaron con la independencia de sólo CUATRO de las repúblicas yugoslavas: Eslovenia, Macedonia, Croacia y Bosnia-Herzegovina. Las repúblicas de Serbia y Montenegro siguieron unidas varios años: en un primer momento bajo el nombre de Yugoslavia, y a partir de marzo de 2002 pasaron a llamarse “Serbia y Montenegro”. Fue en mayo de 2006 cuando Montenegro decidió romper esa unión mediante un referéndum.

Y no me hagáis analizar todo el artículo párrafo a párrafo, que no tengo todo el día.

Quien quiera aprender, a Salamanca.

Y antes de escribir, a informarse un poquito.

  1. Sandra Suárez Says:
    Enero 2nd, 2008 at 5:09 pm

No voy a negar que me sorprende bastante la agria reacción de Pozi al artículo, más que nada porque hay formas y formas, pero en fin, cada cual elige sus modos. No obstante me gustaría puntualizar varias cosas. Por un lado, todos sabemos que la inexactitud en los datos que aparecen en según qué páginas de Internet está a la orden del día, y si me he confundido en uno de esos datos, pues se corrige y punto.

Por otro lado, todos tenemos días mejores o peores a la hora de escribir cualquier texto. A Pozi el mío le ha parecido “pobre y profundamente inexacto”, además de considerar mi redacción “mediocre”. Pues bien, en junio me licencio en Filología Hispánica y, desde luego, no será Pozi ni ningún otro el que me diga si sé o no sé redactar, eso lo tengo claro.

Quiero invitar a Pozi a que me señale todos los datos objetivos que, según él, son erróneos. De este modo, podré cotejarlos y, si procede, se corregirán, que para eso estamos. Sin embargo, si lo que a Pozi no le gusta es el estilo del texto, en ese caso, me temo que las cosas se quedarán como están. Cada uno tiene un estilo y sería mucho pedir que el mío gustase a todo el mundo.

Espero no dar la sensación de que no encajo las críticas. Me gusta que cada cual dé su opinión y esta web anda necesitada de los puntos de vista de los lectores. Pero siempre es más sano hacerlo sin un encono que, repito, me ha sorprendido bastante. Si alguien tiene algo personal contra mí no creo que este sea el foro para solucionar nada.

Deseo también que mi reacción no moleste a nadie porque no va con ninguna extraña intención.

Con respecto al último apunte de Pozi, diré que al comienzo del artículo escribo “Ante la imposibilidad de realizar en este somero artículo un análisis exhaustivo del marco histórico-político en el que nace y se desarrolla el conflicto de Kosovo…” . Con ello espero que se entienda que no pretendía establecer paso por paso cómo tuvo lugar la independencia de las ex repúblicas yugoslavas, y sí hacer ver cómo las guerras de 1991 al 2001 fueron el germen necesario para que Serbia y Montenegro comenzasen a funcionar como estados independientes.

Saludos a todos

  1. Pozí Says:
    Enero 2nd, 2008 at 9:19 pm

1º- Tener una licenciatura, aunque sea de Filología Hispánica, no acredita a nadie como buen redactor. Y a mí esta redacción me parece pobre.

2º- Cuando uno escribe y publica, ha de saber que puede ser criticado por los lectores.

3º- Detrás de toda crítica no tiene porque haber algún motivo personal. En este caso, desde luego que no lo hay. No conozco a la autora de nada. Sólo soy un periodista que ha seguido muy de cerca todo este asunto a lo largo de los años, que ha procurado informarse sobre él, que ha leído un presunto artículo de análisis, y que opina con libertad.

4º- La redacción es “profundamente inexacta” porque está plagada de inexactitudes, cuando no de errores. Desde mi humilde punto de vista, todos y cada uno de los párrafos merecerían, más que un comentario, una correción profunda. Por eso no voy a dedicarme a señalar “todos los datos que creo erróneos”. Porque debería ser muy prolijo y dedicarle demasiado tiempo. De hecho, creo que ya le he dedicado a este asunto más tiempo del necesario.

Un saludo.

  1. Juanra Says:
    Enero 3rd, 2008 at 9:18 am

Vaya qué pena, nos hemos quedado sin una clase de redacción periodística. Una lástima. La verdad es que a mí se me han quedado ganas de leer algo de este tal Pozí. A ver si se anima y nos permite disfrutar de alguno de sus trabajos pulcros y rigurosos.

  1. Pozí Says:
    Enero 3rd, 2008 at 11:21 am

El escenario geográfico de los Balcanes vive unos días de auténtica efervescencia política. El motivo es la posible declaración unilateral, el próximo 10 de diciembre, de independencia de Kosovo, actual provincia serbia, pero que desde el final los bombardeos que enfrentaron en 1999 a la OTAN y a Serbia, liderada en aquellos años por Slobodan Milosevic, es administrada por la ONU por medio de la resolución 1244.

Este párrafo es un ejemplo de “estilo pobre”. Sé que es cuestión de gustos, pero a mí esa última frase me parece farragosa y demasiado larga. Quizá habría sido mejor escribir: “El motivo es la posible declaración unilateral de independencia de Kósovo A PARTIR DEL próximo 10 de diciembre.”

Pongo lo de “a partir de” porque es inexacto que Kósovo fuese a declarar su independencia ese mismo día. Nadie del actual gobierno kosovar dijo que así sería. Thaci se preocupó mucho en subrayar que llegaría “a partir del 10 de diciembre y tan pronto como sea posible”. Porque el ex líder del UCK sabe que no se puede arriesgar a dar ese paso de formar unilateral, y antes necesita granjearse cuantos más apoyos, mejor. De hecho, antes incluso de ese día 10 de diciembre se decía que lo más probable es que esa declaración llegase en los meses de febrero o marzo.

El texto también dice que es Kósovo “es administrada por la ONU por medio de la resolución 1244″. Yo habría escrito, por ejemplo, que “es administrada por la ONU EN VIRTUD de la resolución 1244″. Creo que en este caso no se trata de una cuestión gustos, sino de precisión lingüística.

Ante la imposibilidad de realizar en este somero artículo un análisis exhaustivo del marco histórico-político en el que nace y se desarrolla el conflicto de Kosovo, diremos que se trata de una más de las cuestiones heredadas de las llamadas Guerras Yugoslavas, que se sucedieron entre 1991 y 2001 y que concluyeron con la independencia de las seis ex repúblicas yugoslavas: Croacia, Bosnia-Herzegovina, Serbia, Macedonia, Montenegro y Eslovenia. Estas seis repúblicas tenían garantizado el derecho de autodetermiación, según la constitución yugoslava de 1974. Kosovo, sin embargo, quedaba relegada a erigirse en región bajo titularidad serbia.

Esas guerras finalizaron con la independencia de sólo CUATRO de las repúblicas yugoslavas, no de las seis: Eslovenia, Macedonia, Croacia y Bosnia-Herzegovina. Las repúblicas de Serbia y Montenegro siguieron unidas varios años: en un primer momento bajo el nombre de Yugoslavia, y a partir de marzo de 2002 con el obvio Serbia y Montenegro. Habría que esperar hasta mayo de 2006 para que Montenegro decidiese romper esa unión mediante referéndum.

La última frase de este párrafo reza “Kosovo, sin embargo, quedaba relegada a erigirse en región bajo titularidad serbia.” A mi juicio, la construcción “quedar relegado a erigirse en (…)” es muy poco afortunada. “Quedar relegado” y “erigirse en” no casan bien, son expresiones contradictorias. Creo que habría sido más acertado escribir, por ejemplo, “quedaba relegada a región bajo titularidad serbia”.

La realidad social y política de Kosovo es hoy muy diferente a la de los años 80. Si por aquellos años vivían en la región una mayoría de serbios ortodoxos, la población albanesa musulmana fue aumentando paulatinamente hasta conformar el 80% a principios de los 90. Además, la muerte de Josip Broz Tito en 1980, quien dirigió con mano de hierro la antigua Yugoslavia manteniendo a raya a los movimientos nacionalistas, despertó definitivamente las diferencias entre serbios y albaneses, quienes encaminaron sus esfuerzos hacia la deseada independencia.

Esto es un disparate. Me gustaría saber si la ha utilizado la autora ha utilizado alguna fuente para sostener lo que aquí sostiene, o si este dato más bien se debe a un producto de su imaginación. Según el censo del año 1981, el 77′4% de la población era albanesa, y los serbios significaban apenas un 13′2%.

Ni siquiera quienes denuncian que los censos han sido manipulados, se atreven a afirmar que en los años 80 los serbios eran mayoría en Kósovo.

La situación de Kosovo, ansiosa por obtener un estatus que se le negaba, dio lugar a numerosos enfrentamientos étnicos de la mano del Ejército de Liberación de Kosovo, erigido contra la población serbia. El escaparate político no auguraba una solución positiva al conflicto. La llegada al poder del ambicioso Slobodan Milosevic, quien pretendió configurar su proyecto de La Gran Serbia, a costa de las autonomías de Bosnia y Croacia, provocó el horror televisado que supusieron las guerras con estos jóvenes países. Cuando Europa se pensaba libre de la barbarie demostrada en otros tiempos, el mazazo de las masacres en Sarajevo, la limpieza étnica y la diáspora de los refugiados revolvieron las conciencias de los mandatarios del mundo.

Cuestión de estilo: La primera frase de este párrafo es un dislate. Tal y como está escrita, hay que interpretar que “la situación de Kósovo estaba ansiosa por obtener un estatus que se le negaba”. ¿Como va a estar una situación ansiosa por nada?

También la frase “dio lugar a numerosos enfrentamientos étnicos DE LA MANO DEL Ejército de Liberación de Kósovo” está penosamente construida.

Inexactitudes (por ser benevolente): Aquí se mezcla la guerra que dinamitó y finiquitó la Yugoslavia de Tito (1991-1995), con el UCK (que no se dio a conocer hasta abril de 1996), con la persecución que Milósevic dirigió contra los albaneses de Kósovo, que desembocó en el bombardeo de Belgrado en 1999.

Además se habla de las “autonomías de Bosnia y Croacia”, que no eran sino repúblicas constituidas al mismo nivel que Serbia… O sea, que todo este párrafo es un despropósito en el que se mezclan churras con merinas y que denota que la autora no tiene muy claro ni las fechas, ni los acontecimientos, ni quiénes son sus protagonistas.

Mientras tanto, Kosovo, en medio de los cruentos enfrentamientos entre Serbia y las ex repúblicas yugoslavas, y luego de ver abolido su estatuto de autonomía por obra del propio Milosevic, esperaba en la retaguardia su turno. Sin embargo, el orgullo de la Serbia del totalitario presidente no permitiría una insurrección más, y menos aún, en Pristina.

Tal y como aquí está expresado, Serbia parece el matón de los Balcanes. Parece que Serbia se pega con todos indiscriminadamente… y no es así.

Eslovenia se independizó en junio de 1991, tras brevísimo enfrentamiento que duró apenas 10 días y en el que murieron no más de 50 personas sumando las bajas de ambos bandos, el esloveno y el yugoslavo. Y digo “yugoslavo” porque en este conflicto lucharon las unidades de la Defensa Territorial eslovena, y el Ejército Popular Yugoslavo, no Serbia.

Macedonia declaró su independencia en septiembre de ese mismo año. Quienes más se opusieron a esta declaración no fueron los serbios, sino los griegos, pero por cuestiones meramente históricas y etimológicas.

La guerra fue, muy a grosso modo, entre serbios y croatas, croatas y serbios (tanto monta) por el reparto de Bosnia. Por tanto, es profundamente inexacto decir “enfrentamientos entre Serbia y las ex repúblicas yugoslavas”.

Pero es que además Serbia contaba con el apoyo de Montenegro. Recordemos que por aquel entonces el presidente montegrino era Momir Bulatovic, fiel aliado de Slobodan Milosevic, de origen también montenegrino. El primer ministro era Milon Djukanovic, un joven político en cuyo ascenso tuvo mucho que ver también el presidente serbio, del que después abjuró para liderar Montenegro hasta su independencia en mayo de 2006.

Esa guerra acabó con la firma de los acuerdos de Dayton, en noviembre de 1995.

La historia de Kósovo va por otro camino.

Comienza así una oposición pacífica dirigida por Ibrahim Rugova, líder de la Liga democrática de Kosovo. La espera y la frustración cocinaron un Kosovo en ebullición dispuesto a pelear por su independencia y así, en 1996 comenzó la que es conocida como la primera guerra de la provincia serbia. Entonces, el Ejército de Liberación de Kosovo, considerado como organización terrorista por los serbios, lleva a cabo una serie de ataques contra objetivos civiles que serán respondidos por el ejército de Milosevic.

La oposición pacífica de Rugova no “comenza así” porque su historia viene de antes incluso de la guerra.

En 1989, con motivo de la conmemoración del séptimo centenario de la batalla del campo de los Mirlos, en la que Serbia perdió Kósovo frente al poderoso ejército otomano, Milosevic decide suspender la autonomía kosovar. Rugova funda entonces la Liga Democrática de Kósovo (LDK). Y desde entonces estuvo liderando el movimiento de resistencia pacífica en Kósovo que le valió el apelativo de “el Gandhi de los Balcanes”.

Esa forma no violenta de luchar contra las decisiones del gobierno de Belgrado que caracterizó a los albaneses de Kósovo finalizó en 1996, con la primera acción terrorista del UCK. Dayton ya estaba firmado.

Las consecuencias del conflicto desestabilizaron la ya de por sí complicada situación de las regiones balcánicas hasta el punto de que, en 1999 la OTAN, sin contar con el apoyo de la ONU, decide intervenir contra Serbia. Los bombardeos dejan miles de muertos tanto serbios como albaneses y los refugiados de ambos bandos huyeron a los países vecinos. La limpieza étnica pretendida por Milosevic se cobró muchas vidas inocentes y los enfrentamientos entre ambos contendientes dejaron un mismo derrotado, el de siempre, la masacrada población civil.

“Las consecuencias del conflicto…” (imagino que se refiere al de Kósovo) “desestabilizaron la ya de por sí complicada situación de las regiones balcánicas…” ¿A qué “regiones” se refiere? En 1999, cuatro de las seis repúblicas yugoslavas ya habían alcanzado la independencia. A parte del complicado equilibrio de poder en Bosnia-Herzegovina, en ese año el único conflicto que no se ha apagado es el de Kósovo.

A partir de entonces, como ya hemos apuntado, Kosovo vive bajo un estatus especial y es administrada por la ONU. Desde 2005, y auspiciadas por esta organización, se han mantenidos conversaciones entre serbios y kosovares para llegar a una solución conjunta. Sin embargo, los acontecimientos de los últimos meses parecen dejar claro que se ha tratado de un diálogo de sordos.

Esto sí es así. Aunque yo diría que no hacía falta esperar a que se desarrollasen “los acontecimientos de los últimos meses” para deducir que iba a ser un diálogo de sordos. Estaba claro desde el mismo principio.

Así, Serbia ofrece a Kosovo la máxima autonomía posible, pero sin llegar a la independencia, esto es, Pristina podría formar parte de organismos internacionales, como el FMI, pero no de la ONU; además, podría tener su propia bandera, su moneda, sus equipos en torneos internacionales y su policía. Sin embargo, la política exterior seguiría en manos del gobierno de Belgrado.

Cuestión de estilo: a este párrafo, un puntito no le habría venido nada mal…

Kosovo, por su parte, rechaza cualquier solución que no sea la independencia plena. Además, las elecciones legislativas celebradas en la provincia a finales de noviembre en las que se ha elegido al ex guerrillero, Hashim Thaci, como primer ministro, otorgan poco margen de maniobra a los serbios, puesto que Thaci ya ha avanzado que vamos a declarar la independencia inmediata después del 10 de diciembre.

Habría que haber resaltado que por primera vez el LDK, el partido del pacifista Rugova, quedará fuera del gobierno. Parece que los albanokosovares estaban cansados de un gobierno dado a contemporizar y han preferido dar su apoyo a una formación política compuesta por antiguos guerrilleros de la UCK, a priori más preparados para la acción y más dispuestos a proclamar la independencia pese a quien pese.

Esa fecha es el tope que la troika internacional que media en el conflicto, formada por EE UU, la UE y Rusia, tiene para presentar a la ONU el borrador con los resultados de las negociaciones. Las últimas conversaciones mantenidas los pasados 26, 27 y 28 de noviembre en Baden (Austria) han deparado un fracaso estrepitoso y, ahora, sólo queda esperar una posible declaración unilateral de independencia de Kosovo que originaría un serio conflicto político y, quien sabe, si armado.

Tras leer este párrafo me surge una cuestión: ¿Existe alguna otra independencia que no sea la “plena”?

Tampoco me queda claro el significado de “declarar la independencia inmediata después del 10 de diciembre”. ¿Qué es la “independencia inmediata”? ¿O quizá quiera decir “declara la independencia inmediatamente después del 10 de diciembre”?

Por otra parte, es inexacto decir “las últimas conversaciones mantenidas los pasados 26, 27 y 28 de noviembre…” En todo caso habría que decir “reuniones”, porque esas mismas conversaciones llevaban manteniéndose desde hacía meses bajo el auspicio de la troika.

Mientras que la UE y EE UU se muestran favorables a una independencia negociada de Kosovo, Rusia se opone frontalmente y muestra su simpatía hacia Serbia. El gobierno de Putin teme que otras regiones como Osetia del Sur puedan seguir el ejemplo de Pristina y, de este modo, apoya al gobierno de Kostunica, primer ministro serbio, quien ya adelantó en Baden que su país no cederá una pulgada de Kosovo.

Estados Unidos no se muestra favorable a una independencia negociada de Kósovo. Quiere la independencia de Kósovo, negociada o sin negociar.

Es muy arrisegado decir que la Unión Europea se muestra favorable a la independencia. Mejor sería haber dicho que no se niega a ella, o (con mucho cuidado) que “se mostraría favorable en el caso de que no se declarase de forma unilateral y se dieran todos los condicionantes para que bla, bla…” Aún estamos muy lejos, lamentablemente, de que la UE se exprese de forma tan contundente en asuntos tan delicados de la política internacional.

Así las cosas, y aunque aún surjan voces que llaman a la calma y que animan a las partes a continuar la negociación más allá del 10 de diciembre, como la del representante ruso de la troika internacional, Alexander Botsan-Kharchenko, todo parece apuntar a que el reloj de la paciencia ya se ha parado. En unos días conoceremos si estamos ante la hora de Kosovo.

Voces que llaman a la calma son todas. Pero las únicas voces que piden continuar la negociación más allá del 10 de diciembre son las de Serbia y Rusia.

 

(Este post ha sido editado -negritas- por el moderador para que se entienda mejor)

  1. Juanra Says:
    Enero 3rd, 2008 at 11:55 am

Indudablemente este personaje se lo ha tomado realmente a pecho. Desde mi punto de vista, creo que se ha dedicado a señalar cuestiones de estilo que son personales de cada autor. Lo que yo sí hubiese cambiado son los datos objetivos que son erróneos (datos del censo, por ejemplo). No sé si a Pozí le ha dicho algo la palabra “somero”, a mí me parece que no.

Y sólo un apunte más para zanjar esta polémica absurda. Es incorrecto anteponer la preposición “a” a la locución latina “grosso modo”. Y esto no es una cuestión de estilo mi querido Pozí, es un dato objetivo. Todos necesitamos un tirón de orejas de vez en cuando.

  1. Pozí Says:
    Enero 3rd, 2008 at 12:15 pm

He dicho al comienzo que la cuestión de estilo es cuestión de gustos. Además, tampoco es el meollo de mi respuesta.

Y acabo con una pregunta del “personaje” Pozí para el caballerete levanta infundios Juanra: ¿debo deducir que tú dirías “muy grosso modo”?

  1. Pozí Says:
    Enero 3rd, 2008 at 12:26 pm

Por cierto, ¿”somero” es sinónimo de “inexacto”, o quizá significa “alejado de la realidad”?

ZZZZZ

  1. Juanra Says:
    Enero 3rd, 2008 at 12:31 pm

Yo no utilizaría el adverbio “muy” junto con la locución latina “grosso modo”. Si pretendo dar énfasis o denotar un grado superlativo lo que haría sería traducir la locución e incorporale el “muy”, de tal modo que tendríamos “muy a grandes rasgos”, por ejemplo.

Pero desde luego que sería más correcto decir “muy grosso modo” que “muy a grosso modo”.

  1. Sandra Suárez Says:
    Enero 3rd, 2008 at 5:20 pm

Respuesta a Pozi:

Ante el trabajo que Pozi ha dedicado a comentar el artículo me gustaría contestarle con las siguientes puntualizaciones, siempre desde la cordialidad y el talante, que diría ZP.

1. Con respecto a tu apunte sobre el párrafo en que digo que la UE se muestra favorable a la independencia de Kosovo, en fin, sólo hay que echar un vistazo a la prensa:

http://www.elmundo.es/elmundo/2007/12/20/internacional/1198158402.html
http://www.adnmundo.com/contenidos/politica/kosovo-independencia-union-europea-posicion-comun-pi-101207.html
http://www.elperiodico.com/default.asp?idpublicacio_PK=46&idioma=CAS&idnoticia_PK=466087&idseccio_PK=1007

Si bien es cierto que algunos países de la UE abogan por una solución dialogada, la mayoría se ha mostrado favorable a la independencia de Kosovo, por lo tanto, no creo que sea para nada “arriesgado”, como apuntas, decir que la UE se muestra favorable a la independencia de Kosovo, cuando es un secreto a voces del que se han hecho eco todos los medios. Otra cosa es la diplomacia con que la UE decida llevar el tema, pero si nos circunscribimos a las palabras literales de la UE no cabrían la interpretación y el análisis periodísticos.

2. Utilizas expresiones como:

-“Sé que es cuestión de gustos”
-“Yo habría escrito”
-“A mi juicio, la construcción…”
-“Cuestión de estilo”

Estos comentarios dejan entrever que gran parte de tus críticas se basan en cómo a ti te hubiese gustado escribir el artículo y por tanto no son datos objetivos. Cada autor tiene su estilo y el mío es el que es, en eso debo trabajar yo si lo considero oportuno.

3. Lo que sí es un error objetivo es el dato del censo. El párrafo en que expongo tal información debería cambiarse por este otro:

“Una cuestión espinosa en el conflicto de Kosovo es la forma en que las partes implicadas informan sobre los censos de población. Si atendemos a los datos ofrecidos por la ONU observamos que en la década de los 80 la población albanesa ascendía al 77% frente a un 13% de serbios. En 2002, Kosovo cuenta con una mayoría albanesa del 88% y tan sólo un 7% de serbios, destacados, sobre todo, en el norte de la región”.

La fuente del que obtuve el dato está equivocada, es un error y lo reconozco. Sin embargo, sí que me gustaría conocer las causas por las que utilizas un tono tan enconado hacia este hecho, ¿es que quizás tú nunca te has equivocado al recopilar información para algún artículo?. Quiero recalcar que no me molesta la crítica, simplemente me deja perpleja (el uso de mayúsculas para enfatizar y de adjetivos descalificativos), en fin, me ha chocado bastante.

4. Las llamadas guerras las llamadas Guerras Yugoslavas, que se sucedieron entre 1991 y 2001, terminaron, efectivamente con la independencia de Eslovenia, Macedonia, Croacia y Bosnia-Herzegovina. De nuevo apunto que mi intención no era explicar, paso por paso, la independencia de las seis repúblicas, sino hacer ver cómo esos enfrentamientos influyeron decisivamente en ella. Espero que quede aclarado este punto.

5. Con respecto a este párrafo “La situación de Kosovo, ansiosa por obtener un estatus que se le negaba, dio lugar a numerosos enfrentamientos étnicos de la mano del Ejército de Liberación de Kosovo, erigido contra la población serbia. El escaparate político no auguraba una solución positiva al conflicto. La llegada al poder del ambicioso Slobodan Milosevic, quien pretendió configurar su proyecto de La Gran Serbia, a costa de las autonomías de Bosnia y Croacia, provocó el horror televisado que supusieron las guerras con estos jóvenes países. Cuando Europa se pensaba libre de la barbarie demostrada en otros tiempos, el mazazo de las masacres en Sarajevo, la limpieza étnica y la diáspora de los refugiados revolvieron las conciencias de los mandatarios del mundo”, tú apuntas varias cosas:

5.1 “La primera frase de este párrafo es un dislate. Tal y como está escrita, hay que interpretar que “la situación de Kósovo estaba ansiosa por obtener un estatus que se le negaba”. ¿Como va a estar una situación ansiosa por nada?”
Pues bien, evidentemente, la frase correcta es “La situación de Kosovo, ansioso por obtener un estatus que se le negaba”, es decir, la palabra “ansioso” se refiere a Kosovo y no a situación. Eso es algo tan fácil de comprender como el hecho de que se escapase una “a” en lugar de una “o”. Desde luego, a tu juicio un fallo imperdonable.

5.2 También en este párrafo criticas el hecho de que utilice la expresión de “autonomías de Bosnia y Croacia”, ya que, según tú, “no eran sino repúblicas constituidas al mismo nivel que Serbia”. ¿Qué te hace pensar en esa expresión que no las considero repúblicas?¿Es acaso “autonomía” antónimo de “república”? No sé, yo creo que no.

5.3 Además, en ese mismo estracto dices que mezclo churras con merinas porque “ se mezcla la guerra que dinamitó y finiquitó la Yugoslavia de Tito (1991-1995), con el UCK (que no se dio a conocer hasta abril de 1996), con la persecución que Milósevic dirigió contra los albaneses de Kósovo, que desembocó en el bombardeo de Belgrado en 1999”. Pues la verdad es que no mezclo nada, simplemente he expuesto un hecho y después, el otro. No creo que las haya relacionado o mezclado, o dicho que se suceden una al mismo tiempo que la otra. Quizás el error haya estado en no señalar las fechas en el texto para que se entendiese claramente.

6- La frase “quedar relegada a región” que tú propones como alternativa a “quedaba relegada a erigirse en región bajo titularidad serbia”, no es correcta. La palabra “relegar” significa:
1. tr. Entre los antiguos romanos, desterrar a un ciudadano sin privarle de los derechos de tal.
2. tr. Desterrar de un lugar.
3. tr. Apartar, posponer. Relegar al olvido algo.

Por tanto, decir que algo queda desterrado, apartado o pospuesto a región, no tiene ningún sentido.

Como me parece realmente absurdo seguir en esta línea en la que a todo se le puede poner pegas, seré breve e iré concluyendo y te diré que si lo que has buscado es demostrar que sabes más que yo sobre el conflicto de Kosovo, que me he equivocado, y que tú tienes razón, enhorabuena, lo has conseguido. Sabes más que yo sobre Kosovo. Has demostrado estar realmente bien informado.

No obstante, del mismo modo en que tú has tildado tan alegremente a mi redacción de “mediocre”, te diré que lo que a mí me parece realmente mediocre es tu tono y tu actitud a la hora de ejercer la crítica. Una persona experta, erudita, que realmente controla un tema debería dedicarse a iluminar a los que somos menos doctos de una forma respetuosa y didáctica. Lo que tú has demostrado con ese alarde de datos y malos modos es que adoleces de falta de educación, y que el trabajo de los demás no te merece el más mínimo respeto.

En mi primera clase de periodismo me explicaron que para llegar a ser realmente un buen periodista, aparte de una formación completa, era requisito imprescindible tener humildad, algo de lo que has demostrado carecer. Todos tenemos derecho a criticar lo que no nos gusta o nos parece malo, la diferencia radica en que para ejercer la crítica también es necesario tener estilo.

Por mi parte, aquí queda zanjada esta polémica.

  1. Pozí Says:
    Enero 4th, 2008 at 10:03 am

En el punto 4 de tu exposición vuelves a incurrir en una inusitada inexactitud: “Las llamadas guerras las llamadas Guerras Yugoslavas, que se sucedieron entre 1991 y 2001 (…)” Imagino que la culpa será del Wikipedia.

Esa guerra fue de 1991 a 1995. La guerra de Kósovo propiamente dicha (bombardeos de la OTAN, etc…) sucedió en el 99 y apenas duró unos meses, de marzo a junio.

Y persistes en otros errores, que no son menores, como el de que lo mismo da llamar “autonomía” o “república” a Croacia o a Bosnia, por ejemplo. No seré yo quien intente explicarte las extraordinarias diferencias etimológicas y semánticas que existen entre ambos términos.

Es cierto que “autonomía” y “república” no son antónimos. Tampoco lo son “guapo” y “gilipollas”, y coincidirás conmigo en que no es lo mismo decir “Juanra es guapo” que “Juanra es gilipollas”. Como no es lo mismo decir que “Castilla La Mancha es una autonomía” que “Castilla La Mancha es una repúbica”. Simplemente son cosas diferentes.

Y sin más, se despide este maleducado personaje.

Un saludo.

  1. Juanra Says:
    Enero 4th, 2008 at 11:42 am

Más bien soy feillo, pero bueno, no tengo la culpa. En estos momentos me asalta una inusitada duda: ¿tú eres un poco lerdo, no? Da igual, con tu comentario ya lo has dejado claro. Sobran las palabras. Estoy deseando leer más comentarios tuyos. Hasta pronto personaje.

  1. Juanra Says:
    Enero 4th, 2008 at 11:51 am

Por cierto, ¿te suena de algo la guerra de Macedonia? Creo que fue en 2001

http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/news/newsid_1316000/1316778.stm

Algunos lo consideran una de esas guerras yugoslavas, veo que tú no. Aunque le cambies el nombre, el dato está ahí.Te empeñas en hacer ver que las cosas se mezclan, cuando el que las tergiversas eres tú.

¿Que os traigan mucho los reyes!

  1. Pedrito Says:
    Enero 4th, 2008 at 12:47 pm

Creo que Sandra ha sido prudente al emplear determinadas palabras. Por ejemplo, en el primer párrafo (que Pozí tacha de “inexacto” ya que “es inexacto que Kósovo fuese a declarar su independencia ese mismo día. Nadie del actual gobierno kosovar dijo que así sería”), ella habla de la “posible declaración”. No afirma nada.

Generalizar es contraproducente, sobre todo si lo que pretendemos es ser precisos. Pero no es un pecado. Y es una licencia que se toman muchos analistas. No entiendo porqué Sandra iba a ser menos. Cuando habla de “las Guerras Yugoslavas” creo que se está refiriendo a los conflictos que se sucedieron en los balcanes entre las fechas señaladas. Y, aunque no fueron causas directas de la separación de Serbia y Montenegro, sí que podríamos identificarlas como contexto.

También es una generalización hablar de “los cruentos enfrentamientos entre Serbia y las ex repúblicas yugoslavas”. Pero yo interpreto que Sandra alude a que Serbia se enfrentó a Croacia por el reparto de Bosnia y, por extensión, a Bosnia.

Y entiendo que también es una licencia hablar de las “autonomías de Bosnia y Croacia”. Es cierto que “autonomía” es un término que se emplea, inadecuadamente y desde un punto de vista estatutario, para hacer referencia a “regiones autónomas”. Y, salvo que se me escape algún otro caso, sólo en España. Pero, según el diccionario de la RAE, una de las acepciones de “autonomía” es “condición de quien, para ciertas cosas, no depende de nadie”. Y, si tenemos en cuenta esta acepción, no podemos acusar a Sandra de inexacta.

No voy a hacer como Pozí: analizar cada párrafo. Aunque es loable su trabajo. Entre otras cosas, porque Sandra escribe en el segundo párrafo: “Ante la imposibilidad de realizar en este somero artículo un análisis exhaustivo del marco histórico-político en el que nace y se desarrolla el conflicto de Kosovo…”. Y, como bien refleja Pozi, el dato del censo es equivocado. La propia Sandra, en un alarde de humildad, lo ha reconocido. Nadie puede evitar equivocarse. Y menos un periodista que maneja multitud de fuentes.

Pero lo que no puedo alabarle a Pozí es su forma de criticar. Lo que diferencia a un erudito (Pozi ha demostrado conocer muy bien la historia de los Balcanes) de un contertulio de los que podemos encontrar en cualquier programa de televisión es el respeto por los otros. Dicho respeto separa a los que quieren ser objetivos, precisos y constructivos de los que sólo pretenden que su voz resuene por encima de la de los demás.

Un abrazo a todos y espero seguir leyendo vuestros artículos y participándo en debates como el planteado.

  1. Iván Sevilla Says:
    Enero 4th, 2008 at 2:11 pm

Hola a tod@s.

Me gustaría dejar claras dos cosas. La primera que, aunque he permitido algunos de estos comentarios, no aceptaré en un futuro más post que contengan insultos (gilipollas, lerdo, etc). La segunda que, auqnue creo que todo el mundo tiene derecho a expresarse, hay que tener en cuenta:

1) que quien escribe puede equivocarse;
2) que quien se equivoca puede ser corregido;
3) que las correcciones han de ser siempre constructivas.

Un saludo y gracias.

  1. peter Says:
    Febrero 20th, 2008 at 7:51 pm

En primer lugar kosovo es el corazon de serbia, los albaneses ocuparon este territorio de la mano de los musulmanes turcos, al igual que parte de bosnia.
punto.

  1. El bishico Says:
    Marzo 10th, 2008 at 12:21 pm

Dice Sandra que en su primera clase de periodismo le explicaron que ser un buen periodista era imprescindible tener humildad.

Que nos diga dónde estudió… para no ir. Porque a mí en la primera clase de periodismo me explicaron que para ser un buen periodista es imprescindible documentarse.

JAJJAJA JAJAJA JAJAJAAAAAA

¡Vaya baño le ha pegado el Pozí!

(Saludos desde la “república” de Murcia)

JAJJAJAJAJAJAJAJAJAAAAAA

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